Estudiantes de quinto año de la Escuela de Comercio Martín Zapata se encuentran en Malargüe protagonizando un viaje educativo que combina ciencia, naturaleza y tecnología como parte de las propuestas pedagógicas del área de Física. La iniciativa busca potenciar el aprendizaje a través de la experiencia directa, promoviendo el pensamiento científico y la curiosidad.
Durante la estadía, los alumnos recorren espacios emblemáticos para la divulgación científica y el estudio del entorno, como la Laguna de la Niña Encantada, el Pozo de las Ánimas, el Planetario de Malargüe y el Observatorio de rayos cósmicos Pierre Auger, uno de los centros de investigación más importantes del mundo en su especialidad. Estas visitas permiten vincular contenidos teóricos con situaciones reales, favoreciendo una comprensión más profunda de los fenómenos físicos.
La propuesta también incluye la exploración de entornos naturales como el parque Huellas de Dinosaurios y la observación del cielo nocturno, actividades que amplían la mirada científica y fortalecen la relación entre conocimiento y contexto. En este sentido, el aprendizaje se articula con espacios de tecnología y ciencias, en una dinámica que integra saberes y promueve el análisis crítico.
Este tipo de experiencias se inscribe en una perspectiva de aprendizaje combinado, donde el trabajo en territorio se complementa con el uso de herramientas tecnológicas y el acceso a diversas fuentes de información. Tal como destacan los profesores coordinadores, “la finalidad es que los estudiantes puedan revisar contenidos, poner en práctica estrategias y renovar sus aprendizajes, tanto en el aula como en su vida cotidiana”.
Acompañados por los docentes Yanina Miguel, Paula Sinatra, Jorge Estruch, Mauro Echeverría y Eliana Marasco, y bajo la coordinación pedagógica de Sandra Arce y Alejandro Allende, los estudiantes desarrollan esta experiencia que pone en valor el entorno natural como un verdadero laboratorio a cielo abierto.
El viaje a Malargüe no solo fortalece conocimientos en Física y Astronomía, sino que también invita a los jóvenes a mirar el mundo con preguntas, a explorar con sentido crítico y a comprender que la ciencia es una herramienta clave para interpretar la realidad.



