En la Escuela Martín Zapata se llevó a cabo una jornada de intercambio y trabajo colaborativo entre estudiantes del Colegio Martín Zapata y de la Escuela Técnicos Mendocinos, en el marco del taller de desarrollo de videojuegos con Godot. El encuentro formó parte de Co-Nexus, un proyecto social y educativo interescolar que propone ir más allá de la pantalla para convertir la tecnología en una herramienta de expresión, encuentro y transformación colectiva.
La iniciativa, a cargo del profesor Julián Giamportone, del área de Informática, se enmarca en las Prácticas Sociales Educativas que desarrolla la institución y propone vincular los aprendizajes tecnológicos con las realidades, los intereses y las necesidades de los adolescentes. En esta experiencia, el desarrollo de videojuegos se convirtió en una oportunidad para explorar nuevas formas de comunicar ideas, compartir experiencias y abordar las inquietudes que atraviesan a los jóvenes en su vida cotidiana.
Durante la jornada, los estudiantes trabajaron con herramientas de programación, diseño y creación de videojuegos utilizando Godot. Sin embargo, el desafío trascendió los aspectos técnicos: el propósito fue construir un espacio de confianza en el que pudieran conversar sobre sus emociones, preocupaciones y experiencias, y encontrar maneras de expresarlas a través de sus propias producciones digitales.
El verdadero desafío fue transformar las ideas y los sentimientos en experiencias interactivas, combinando creatividad, pensamiento computacional y comunicación. De este modo, el videojuego dejó de ser únicamente un producto tecnológico para convertirse en un lenguaje capaz de representar vivencias, generar preguntas y abrir nuevas posibilidades de diálogo.
Uno de los aspectos más significativos del encuentro fue el trabajo entre estudiantes de ambas instituciones. Organizados en equipos mixtos, chicos y chicas compartieron conocimientos, intercambiaron perspectivas y construyeron acuerdos para avanzar en sus proyectos. Esta dinámica favoreció el diálogo de saberes y permitió reconocer las capacidades de cada integrante, fortaleciendo la cooperación y el sentido de pertenencia a una tarea común.
La experiencia también puso en valor el aprendizaje colaborativo como una oportunidad para superar las distancias entre instituciones y construir vínculos a partir del reconocimiento del otro. Programar, diseñar y crear en equipo implicó escuchar diferentes puntos de vista, resolver dificultades de manera conjunta y comprender que las mejores ideas pueden surgir del encuentro entre personas con experiencias y miradas diversas.
En este sentido, Co-Nexus reafirma el valor de las Prácticas Sociales Educativas como espacios que articulan los aprendizajes escolares con la participación activa en la comunidad. La propuesta invita a los estudiantes a asumir un rol protagónico en la creación de entornos digitales lúdicos que promuevan el diálogo, la cooperación, el respeto y la expresión personal.
Porque detrás de cada línea de código, cada personaje y cada mecánica de juego hay ideas, emociones y decisiones compartidas. La tecnología ofrece posibilidades inmensas, pero es la calidad de los vínculos, la empatía y el compromiso colectivo lo que transforma una actividad de programación en una verdadera experiencia educativa.
El encuentro fue coordinado por el profesor Julian Giamportone a cargo del taller de videojuegos junto a la profesora Laura Cardone, coordinadora de la orientación en Ciencias Sociales y Humanidades.
Más que aprender a desarrollar videojuegos, los estudiantes aprendieron a encontrarse, escucharse y crear juntos.
