Este jueves 22 de octubre, la Escuela Martín Zapata recibió la visita de Loana, Lucas y Fidel, estudiantes de quinto año del Bachiller en Artes Audiovisuales de la Escuela 4-001 José Vicente Zapata, quienes se desempeñan como tutores de la 15ª edición de Luz, Cámara e Inclusión. Junto al director de la institución, Claudio Peña, compartieron una jornada de intercambio con los estudiantes de cuarto año de la orientación en Informática, que participan un año más de esta propuesta internacional.
Durante el encuentro, los jóvenes compartieron sus producciones y recibieron devoluciones técnicas y de contenido que les permiten reflexionar sobre los trabajos entregados, reconocer fortalezas e identificar aspectos para seguir mejorando. La instancia constituyó una valiosa oportunidad para aprender de otras miradas, intercambiar ideas y enriquecer los procesos creativos a partir del diálogo entre pares.
La participación de estudiantes de dos orientaciones diferentes aportó una riqueza especial a la experiencia. Mientras que los visitantes se forman en el campo de las artes audiovisuales, los estudiantes de nuestra escuela aportan los saberes y las herramientas propias de la Informática. Este encuentro entre disciplinas permite reconocer que la producción de contenidos digitales requiere tanto conocimientos técnicos como sensibilidad artística, capacidad narrativa y reflexión sobre aquello que se desea comunicar.
Mirar, escuchar y comunicar: claves para mejorar las producciones
Las devoluciones recibidas fueron especialmente significativas para profundizar en distintos aspectos de la realización audiovisual y fotográfica. En el caso de los cortometrajes, se destacó la importancia de cuidar el encuadre, la composición de las imágenes, la iluminación y la calidad del sonido, así como de lograr una adecuada articulación entre los recursos visuales y sonoros.
También resulta fundamental construir un mensaje claro, capaz de transmitir la idea central de la producción, y considerar cómo cada decisión narrativa y técnica contribuye a comunicarlo. A estos aspectos se suma la necesidad de respetar las bases y las condiciones establecidas por el certamen, comprendiendo que las pautas de participación forman parte del proceso de creación y presentación de cada trabajo.
En fotografía, la composición, la elección del punto de vista y la capacidad de transmitir una historia o una emoción a través de una imagen adquieren un papel central. En ambos lenguajes, el desafío consiste en utilizar los recursos tecnológicos de manera consciente y creativa, poniendo la técnica al servicio del mensaje.
Recibir observaciones de otros estudiantes ofrece, además, una perspectiva diferente sobre las propias producciones. Escuchar, revisar decisiones, argumentar elecciones y aceptar sugerencias son aprendizajes fundamentales para desarrollar la autonomía, fortalecer el trabajo colaborativo y mejorar progresivamente los resultados.



